lonely as fuck. there is not too much poetry, there is not too much love, or pain, or blood, idk. I’m lonely and i don’t have more poetry. 

Inframundo.

Suficiente cocaína como para torcer
el rostro del mundo,

personas aparentando ser felices
cuando están destruidas
por dentro,

el alcohol y las drogas lo pueden todo,

mujeres por montones con nombres
en forma de crucigrama,

me cuesta descifrarlos,
y aún más recordarlos,

Sara,
Vanessa,
esa otra desgraciada que está casada
que no recuerdo su nombre,

pasaron tantos alientos diferentes por mi boca,
como polvo por mi nariz,

pero la cereza del pastel,
fue el beso que recibí
de esa alemana,
rubia y hermosa,

“ahora sé porque murieron
cinco millones de judíos”
pensé;

lo demás es historia.

“¿Y como te ha tratado la vida?”, pregunta mi amigo que no había visto desde que salimos de la secundaria hacia ya casi siete años. Me dejó pasmado. Siete años. No supe que responder. Al momento pasaron por mi cabeza todas las veces que estuve al borde del suicidio, todos los tropiezos amorosos, todo el tiempo que estuve arrastrándome por el suelo tratando de sobrevivir, el alcohol y las pastillas. Siete años. Finalmente bostezo y le respondo: “estar aquí hoy es un triunfo, ¿y tú qué tal?”. No sé me ocurrió nada más que decir.

09/12/18

Una mañana muy jodida, me levanto rápidamente del lugar en donde estoy acostado en el suelo y corro hacia el baño. Vomito el alcohol de la noche anterior. Su nauseabundo sabor a muerte pasa de nuevo por mi garganta, solo que ahora en dirección opuesta y siento la sensación de emborracharme de nuevo. Regreso al suelo y me tiro por varios minutos. “El nuevo presidente acaba de tomar protesta”, dice uno de mis amigos que también acaba de despertar. Carajo, el presidente tomó protesta y yo tome tequila barato, así es como se va a la mierda un país entero.

Vomitó una y otra vez, llego a pensar que en cualquier momento terminare por vomitar mi estómago; ni siquiera tengo ya nada en él para sacar, simplemente vomito bilis hasta el cansancio. Estoy ahí sacando toda esa bilis y pienso que el presidente tomó protesta esta mañana. Despertar después de una intoxicación por alcohol es como volver de la muerte, solo que se siente peor. Me percato que me faltan cien pesos en la cartera, pregunto a mis amigos, nadie sabe una mierda. Probablemente los gasté, probablemente los perdí, probablemente nunca estuvieron ahí, no lo sé.

¿Qué tiene de especial un nuevo presidente?

“Recuerdo cuando vote por él”, dice uno de mis amigos, preguntan si yo lo recuerdo, volteo y les respondo: “yo soy anarquista chicos”, ríen un momento y finalmente digo: “claro que lo recuerdo, hacia calor”. A nadie le importa un carajo el nuevo presidente en realidad, nosotros somos la prueba, más crudos que un sushi, esperando a recuperar la energía suficiente como para seguir con el día.